Ironman Brasil Telecom 2004
Mi decisión de participar en el Ironman Brasil de este año, la tomé tan sólo dos meses antes de la realización de la prueba, confieso que no estaba en mis planes participar en la carrera, pero lo hice.

Los preparativos
En la semana que antecedió a la prueba el clima no era muy propicio. Viento, frío y lluvia. Pero, afortunadamente, la previsión para aquel día era de tiempo seco y frío, lo que realmente se cumplió.
El jueves ya estaba en Floripa, el clima era todo Ironman. Buena parte de la isla y los 1002 atletas (muchos extranjeros) estaban movilizados para el evento.
El viernes, preparé todo mi material, dejé la bicicleta en el área de transición y me fui a dormir pronto (o por lo menos intentarlo), pues me programé para comenzar el día de la prueba a las 4h30’.
¡Vamos a comenzar el mejor día del año!
Me desperté pronto y fui con mis chicas (esposa e hija) al área de transición. Hice mi último test de glicemia y, claro, tenía un nivel muy alto. La adrenalina estaba actuando de manera estruendosa y esperada para un momento como aquél.
La natación
Estábamos todos allí. Más de 1000 atletas con diferentes expectativas. Algunos querían la plaza para Hawai, otros sólo querían cumplir un desafío personal más (mi caso) y otros estaban bien nerviosos con su primera participación en un evento de este porte. El clima era festivo y todos estábamos deseando un buen día para cada amigo o conocido.
A las 7h se dio la salida. Fue mi primer contacto con la temperatura de aquella agua de Jurerê Internacional, que estaba muy fría. Me situé muy mal en la salida, me quedé atrapado en un pelotón de muchos atletas y no conseguía progresar. Nunca había nadado tan mal en mi vida. Pero si estaba difícil para mí, debía estarlo también para todos. Pensé que no lo conseguiría. Ya estaba mirando cuál era el barco de rescate más próximo. Pero Ironman es eso. Una secuencia de altos y bajos. Y sólo tiene éxito quien consigue administrar esos malos momentos. Salí del agua, dando gracias por haber sobrevivido a aquella prueba. Mi tiempo ya era de 1h25´.
En mi test de glicemia noté que se había reducido a un nivel muy bueno. No conseguía parar de temblar. El frío era demasiado intenso. Incluso usé mangas en la camisa de tanto frío que sentía. Un tipo que estaba a mi lado me preguntó si estaba bien, porque no paraba de temblar.
El ciclismo
Tras 15 km de pedal, conseguí parar de temblar. Estaba pedaleando al sol y la musculatura estaba calentándose por el movimiento. Incluso así, sentía los efectos de la natación. En la primera subida, ya sentí un tirón en el muslo. ¿Calambres ya? Aquello no podía continuar así. Afortunadamente, con el calentamiento del cuerpo, fue disminuyendo y no tuve problemas hasta el final de la prueba.
Conseguí mantener un ritmo confortable. En la primera vuelta llevé a cabo toda la alimentación planeada. La glicemia en el km 90 subió un poco, pero todavía estaba bien.
Como la glicemia era mayor ya estaba harto de comer; entonces, resolví saltarme dos o tres comidas. Una gran idiotez, que pagaría hacia el fin de la prueba.
Llegué con casi 7 horas de pedal. Estaba feliz, pues sólo tenía que correr los 42 Kms del maratón. Poca cosa comparado con los entrenamientos que hacía para los ultramaratones.
Encontré un compañero de entrenamientos de Curitiba en el área de transición. Él estaba pensando si iba a proseguir o no. Viendo mi animación, resolvió acompañarme.
La carrera
Los campeones ya habían llegado y ya estaban dando entrevistas. En todo puesto yo tomaba o un vaso de Gatorade o uno de refresco. También, cada 10 Km, usaba una bolsita de gel energético. Eso permitió que prosiguiese dentro de lo posible y llegase al final.
La llegada y post prueba
Luana me esperaba al principio del embudo de llegada y fue corriendo conmigo hasta cruzar la línea final. Fueron 14h15´. Mi peor tiempo hasta hoy. Pero el mejor que pude hacer.
Fui directo a la tienda médica. Quería experimentar tomar suero intravenoso inmediatamente después y ver si así me despertaba mejor al día siguiente. Tomé dos frascos (creo que fue 1 litro) que me administraron de forma increíblemente rápida. Me hicieron un masaje y retiré mi material para ir finalmente a descansar.
Lecciones que aprendí de esta prueba:
• Para el próximo año necesito, sin falta, ropa de natación con mangas;
• Que haya participado nueve veces en pruebas de Ironman no significa que no necesite entrenar durante un periodo mayor, principalmente si quiero mejorar mis marcas. Dos meses es poco. Creo que lo mínimo necesario son cinco meses.
Marcelo Bellon, 32 anos, ya completó 8 de las 9 pruebas Ironman en que participó. Él tiene diabetes insulinodependiente desde los 14 años.
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