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Crônicas

 

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EXPERIENCIA IRONMAN
Autor: ANDRES EDUARDO BASSINI
Ano: 2006
 
EXPERIENCIA IRONMAN FLORIANOPOLIS 2006 – ANDRES BASSINI Nº 814

Es tan sencillo y tan complicado a la vez intentar expresar mi experiencia Ironman. Recuerdo que todo el mundo te decía..”si queres debutar en un triatlón, hacelo en la Paz, es el lugar ideal” y esas palabras quedaron marcadas como un objetivo a cumplir. Así fue cuando a mediados de marzo de 2003 le dije a José (profe de natación de Estudiantil)...”quiero nadar 750 metros continuos, y hacerlo antes de enero...”. Ese primer día en la pileta, con mis antiparras sin aumento todavía, ni 25 metros continuos pude nadar.....que duro iba a ser....que sufrimiento.... y una serie de interrogantes se te plantean en ese momento: - hay necesidad de hacer un triatlon?, no es suficiente la maratón? Porque no probar con carreras de aventuras? Paracaidismo? Pero nadar, agua....pero no, había que hacerlo..porque?..una pregunta de respuesta dificilísima, aún hoy. Pero faltaban algunos pasos. El agua estaba en camino (lentamente pero en camino), el pedestrismo llevadero y faltaba la bici. En diciembre, gracias a la ayuda de mi abuelo, compré mi fiel cuadro Alex de alumnio y mandé a boxes al de hierro reforzado de mi viejo (15 kilos sin las ruedas!!)....ya estaba casi en las pistas, al menos en teoría.

En La Paz largué, nadé, pedalié y corrí.....mi primer Short se había concretado....1h 20 minutos.

Y fue en ese momento donde uno toma verdadera dimensión de lo que esta haciendo y lo que quiere hacer...Lucas siempre dice que veía en el Deporte y el Hombre de Pancho Ibañez como corrían la distancia Ironman. Y sinceramente me parecía imposible, no me podía imaginar ni graficar esas distancias, algo casi irrealizable.

Y sí....casi irrealizable, porque casi 2 años y medio después, en julio de 2005, nos encontrábamos Lucas, Manuel y Yo conversando en un bar céntrico con Sebastián Perini (el que sería luego nuestro incondicional profe de Tria) y proyectábamos un evento tan soñado por mi, y que iba sin saberlo tomando cuerpo, forma...Florianópolis 2006 ya nos esperaba.

Durísimos entrenamientos, por lo intensivo y sobre todo por las distancias......natación, trote, bici, bici, natación, trote. Aquellos que hacen este apasionante deporte lo sabrán: todo gira en torno a los entrenamientos y a las carreras: lo laboral, el estudio, las amistades, lo familiar, la pareja; sí, es verdad y cuesta decirlo, pero el triatleta es una persona un poquito egoísta. Llega una etapa del entrenamiento en la cuál si no podes entrenar por lluvia, obligaciones impostergables, etc, te pones mal, realmente mal, te llegas a sentir adicto al entrenamiento...!!!!

Pasó Concepción, Santa Fe, Villa Constitución, el half de Villa Gesell, paso La Paz, Concordia, el medio de Mar del Plata....

Floripa era para mi algo más que una carrera, más que un Ironman, algo más. Yo sabía que difícilmente pudiese intentar largar en el 2007 por un montón de cuestiones familiares y laborales, principalmente. Por eso si bien, yo no tenía la “presión” de bajar tiempos o ubicaciones, “tenía que llegar”....como sea. Y se me viene a la mente el mensaje de apoyo de mi mamá, ambigüo pero con muchísimo amor: “vas a lograrlo, vas a poder, vas a llegar....pero si te sentís mal paras, abandonas, eh!!! Si, le dije, pero sabía que no lo iba a hacer.

Y así fue como llegó la fecha de la emoción y otra vez, de la incertidumbre. Nuevamente aparecieron en escena la familia y el apoyo: mis padres, mi madrina Mirta y Martín de Bs. As viajaron para ver la carrera, y mi querida esposa Natalia se embarcaron en mi sueño.

Ya en Florianópolis, intenté seguir siendo el mismo, intentando estar centrado y concentrado en mi estrategia y mi meta: volverme un “Ironman”. Te vienen a la mente, al llegar al Aeropuerto con los carteles de bienvenida y ya pisando tierra brasilera, miles de sensaciones. Un lagrimón que intentas ocultar, piel de gallina.

En la Posada en que estábamos hospedados, como en la expo, pudimos hacer amistad con otros atletas de Argentina, y todos te preguntaban lo mismo, ¿Es tu primer Ironman? A lo que respondía que si, y el consejo era el mismo el primero es para adquirir experiencia y terminarlo, no te apresures que la meta siempre está ahí esperando.

Cuando el Sábado por la tarde (día previo a la carrera) dejé la bici, recién entendí donde estaba, hasta donde había llegado y nuevamente la emoción me ganó: el cartel de llegada tenía el reloj en cuenta regresiva: 13 hs. 15 minutos para la largada.....no había marcha atrás, a decir verdad, nunca la hubo.

Luego de repasar mentalmente la carrera una y otra vez, me pude dormir....pero cuando me di cuenta eran las 4 am. Llegó el ansiado día: 28 de mayo de 2006: me sentía como en la previa de un examen, de un final, de la última materia de la carrera más difícil que jamás hubiese podido cursar ni estudiar..... pero como siempre lo hice en mi vida al fijarme objetivos serios y comprometidos, sabía que estaba preparado, que había estudiado, que había hecho la tarea y solo había que demostrarlo, demostrármelo.

No hay demasiadas palabras para explicar los 20 minutos previos a la largada......Dios estaba de nuestro lado, no sentía el viento, no sentía frío, no había olas.....aflojas 5 minutos, salís del agua y mirás el horizonte....yo soy creyente pero no fanático de las misas, pero les aseguro que en ese instante “le pedís a Dios” que te acompañe, que te de fuerzas.

Me despido de Andrea, Coty y Natalia (encargados de la logística), saludo a Eze y Lucas y me voy a ubicar, atrás, bien atrás de la línea de largada. Ya ubicado, como una ilusión, me lo cruzo al Garato, que como en todos los medios, salimos bien atrás. Me doy vuelta y ya no lo veo. Después de cinco minutos de vagar entre más de 1200 almas, alzo la vista comienzo a ver el Sol que se asomaba. Se podía sentir la tensión y los efectos de la descarga de adrenalina, que se le notaban a todos, les aseguro. Los rostros tensos y un poco más pálidos de lo normal. “Todo va a salir bien; sigue tu estrategia; no más lagrimas hasta el final”, me dije.

Largada con Música, fuegos artificiales y más de 1200 gorros blancos que se internaban en el mar...y yo estaba ahí.!!!

Se cumplieron los tiempos planificados: Salgo del agua en 1:24 (2.06 por cada 100 mts y eso que en pileta rondo los 2.30). Pasó demasiado rápido. Agarro la bici (todavía quedaban algunas, ehh!!!) y emprendemos los 180 Km. Hablo en plural porque les aseguro que llegas a mantener diálogos platónicos con la bici durante el trayecto. Yo nunca había hecho esta distancia, ni en entrenamientos. Los libros decían que se podía y se pudo: 6:47, durísimos, y más los últimos 20 km., donde uno sigue pedaleando y ve a la vez gente ya corriendo......me bajo con Galindez (el ganador de la prueba), solo que el llegaba y yo salía a correr los últimos 42 km....pero ”Fue el día que entré con Galindez” (gracias eber).

Me cuesta empezar a correr porque tengo dormidos los pies. Me sentía entero y sabía que ya estaba, que era cuestión de tiempo. Pero no es tan fácil, estaba en un Ironman y les aseguro que me lo hizo recordar y de que manera. Hasta el 28 más o menos venía en los 5:30 promedio estipulados.....pero de pronto.....6, 6:30, 7:15 me marca el lap del km 31.

Ultima vuelta de once kilómetros, gran cansancio, es notable el agotamiento en las piernas que te piden que camines, pero no.....van a tener que esperar un rato más para descansar, se van a tener que ganar el descanso, les decía. Es el tramo donde para ganar, entran en juego otras capacidades, además de las físicas. Quiero decir, a misma capacidad física disminuida por los efectos de la competencia de horas, creo que acá el triatleta “para vencer” recurre a su concentración, fe en sí mismo, auto-estima, voluntad de hierro, a su creencia de que lo puede lograr, y a algunos trucos mentales que utiliza y le dan resultado cuando se encuentra en esos trances. Yo empecé a buscar km por km. Tomo el gel del km 38. Ya está. No llorés que falta. Faltan 3 km.....que son 3km en 226 km...tres pasadas al parque Urquiza......!!! Y ahí, te das cuenta lo realmente cerca que estás de la meta.

El cartel de 2000 mts. para la victoria, ya no sentís el frío, el agotamiento desaparece, el desvío para la llegada, el spring final (si señores, no sé de donde sacas fuerzas, ni porque pero fueron 300 mts de alargue...), la alfombra y el arco que durante mucho, muchísimo tiempo viste en fotos o te contaron. Estas a segundos de traspasarlo y no podes parar de llorar, de gritar, tenés ganas de abrazarte con todos, ganas de....inexplicable....sin palabras....luego de 12hs y 39 minutos……YA SOY UN IRONMAN!!!

Si bien es cierto que este éxito deportivo y personal se lo debo a mi esfuerzo, perseverancia y dedicación, también se lo debo al respaldo incondicional y comprensión heróica de mi esposa Natalia, que se bancó cada eterno entrenamiento, cada domingo, todos los viajes, todos mis delirios como ninguna. Gracias y quiero que sepas que sos parte de los tres momentos más felices de mi vida: cuando me recibí ahí estabas, cuando nos casamos, obviamente que estabas y en Floripa, durante la carrera y en la llegada estuviste en cuerpo y alma. Te quiero. Gracias otra vez. A mis viejos, a mi abuelo y hermano por su apoyo “cursi” como describió: leí la nota de aliento el sábado por la noche y te aseguro que ayudó. Al calamar por intentar pulir en la pileta a esta joyita en bruto: alcanzó, grande Cala. A Sebastían Perini nuestro profe que confió desde el primer día y sin el cuál hubiese sido muy difícil lograrlo. Y a todos los amigos del Gym: Laurita, amiga fiel del andarivel, a Manuel, que estuvo siempre dando fuerza y ánimo.....a todos y cada uno de ustedes. Lucas y Ezequiel: dos tipos excepcionales, brillantes, que me dieron el estímulo y el apoyo necesario para poder lograrlo. Y finalmente, como dice el logo Ironman recuerden que en el deporte como en la vida misma: “TODO ES POSIBLE”......

Un abrazo enorme y hasta el Próximo Ironman.

Andrés…